Palabras del Director General, Enrique Ramírez Paniagua

Acto de entrega certificados Operadores Logísticos

En los últimos 20 años las exportaciones mundiales de bienes se han incrementado en 223.2%, incentivando el desarrollo de cadenas de suministro más amplias y complejas. Para apoyar este crecimiento se establecieron los centros logísticos que conectan múltiples vías de transporte, quedando descartada la idea de que los costos del transporte marítimo no están relacionados con las condiciones logísticas de un determinado país ha demostrado ser falsas.

Está demostrado que cuando un país está mejor conectado, se desarrollan economías de escalas y sinergias que permiten aumentar la frecuencia y rapidez del transporte, disminuyendo así los costos del mismo.

Investigaciones del BID han indicado que, si un país puede “duplicar” su centralidad dentro de la red internacional de transporte, los costos de transporte disminuirán en más de un 15%.

Incluso grandes empresas de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) se esfuerzan en disminuir los costos logísticos, que en la actualidad representan un promedio de un 30% del costo total del producto, versus la manufactura que representa en promedio un 7%, procurando no restar la calidad, rapidez y eficiencia a la presencia de sus productos en el mercado global.

Específicamente en Centroamérica y el Caribe, a pesar de los avances en materia de comercio libre comercio, impulsado por la liberalización de las economías y firmas de acuerdos comerciales, su intercambio comercial interno tiene todavía mucho camino por recorrer. Diversos estudios revelan que los altos costos de transporte interinsular, sumados a los tramites fronterizos, son las principales barreras para el comercio entre los países del caribe con otros mercados alrededor del mundo.

En este mismo orden, sigue siendo particularmente preocupante que la conectividad en el Caribe siga siendo pobre, dado que, las estructuras de transporte entre las islas proporcionan escasos servicios directos y una baja conectividad, lo que se traduce poca variedad de productos y en tarifas más caras de los fletes marítimos.

Tomando en cuenta esta realidad, uno de los temas más reflexionados en el proceso de la elaboración de la Estrategia Nacional de Desarrollo como puntos vertebrales y propiciadores del desarrollo económico y social, fue precisamente el desarrollo logístico y la facilitación del comercio. La reflexión realizada en su momento en el marco de esta estrategia nos llevó a la convicción sobre la necesidad de trabajar el desarrollo logístico como un pilar fundamental del desarrollo que queremos.

Llegó la hora en que el país retome uno de los roles que geográficamente la Providencia legó: “ser un lugar estratégico para la distribución de bienes en toda la región”. Nuestro posicionamiento geográfico ha sido reconocido históricamente desde que el 5 de diciembre de 1492 encallaron las naves de los colonizadores en las costas de La Isabela, Puerto Plata, momento en que nuestro país, se convirtió de manera fáctica en el “Primer Hub del Caribe” y de Las Américas, pues alojó, el centro de operaciones logísticas de España para establecer sus Nuevas Colonias en Las Américas.

Las bondades que para la República Dominicana supone su privilegiada ubicación geográfica, proporciona una magnifica conectividad natural con ambos hemisferios, con el Norte a más o menos 4 días por mar de la Costa Este de los Estados Unidos. Esto nos ofrece ventajas comparativas para constituirnos como el lugar ideal para la distribución internacional de bienes en toda la región, es decir para la actividad logística, la que comprende todas las acciones y procesos necesarios para la administración del flujo y el almacenamiento de materias primas, bienes intermedios y productos terminados, posibilitando su entrega en el mercado internacional o local con la calidad adecuada, en el lugar correcto y en el momento apropiado.

Por esto, ya hemos dado los primeros pasos, para desarrollar los centros logísticos, estableciendo un marco legal, el Decreto No. 262-15 para el despegue de los servicios logísticos en el país.

En las últimas décadas nuestro país ha mejorado significativamente su infraestructura portuarias y aeroportuarias, las cuales junto a su red vial, ha mejorado sustancialmente nuestra conectividad en los últimos años hasta posicionarnos en unos de los mejores de la región. Tal y como se muestra en el índice de Conectividad Marítima, donde hemos pasado de un tímido 12.45 puntos en 2004 a un vigoroso 24.55 al 2016 Es decir, hemos duplicado el índice de conectividad en apenas 12 años.

De igual forma, estamos consiente de que los análisis de gestión de fronteras y aduanas en las tarifas de fletes señalan que el despacho aduanero incide significativamente en los costos de logística, incrementándolos entre un 4% y 12%.

Estudios como los de Doing Business del Banco Mundial 2016, evalúan las facilidades para realizar el comercio transfronterizo, indican que el país mantiene un nivel de competitividad por encima del promedio de los países de América Latina y el Caribe, ubicándose por encima de economías de la OECD como México y Chile.

En este sentido, la facilitación del comercio, la cual tiende a reducir los costos logísticos, la simplificación de procedimientos aduaneros y reducción de tiempos, en el despacho de exportación e importación, ha generado un ventajoso posicionamiento de la República Dominicana frente a otros países del hemisferio.

En este orden, los compromisos asumidos por el país en el marco del Acuerdo de Asociación Económica entre el bloque CARIFORO y la Unión Europea (EPA por sus siglas en inglés, en su sección 6, dirigida específicamente al tema de Servicios de Transporte Marítimo Internacional, expone los principios relativos a la liberalización de los servicios de transporte marítimo internacional, tales como: los servicios de manipulación de la carga objeto de transporte marítimo, la carga, descarga del cargamento de un buque, la recepción, entrega y custodia de cargas antes de su embarque o después del desembarque, servicios de despacho de aduanas, servicios de contenedores y de depósito, de agencia marítima, entre otros.

Otros aspectos que han incidido en las mejoras de la normativa logística es la aplicación de los Acuerdos de Libre Comercio; principalmente el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos y Centroamérica (DR-CAFTA), y el Acuerdo de Asociación Económica con la Unión Europea y los países del CARIFORUM (EPA); que contienen disposiciones sobre tiempos de despacho aduanero, sobre Facilitación de Comercio y Libre Circulación de Mercancías.

Además de esto la certificación de los puertos en la Iniciativa de Seguridad de Contenedores (CSI por sus siglas en ingles); la iniciativa Megaports; la figura del Operador Económico Autorizado (OEA), la adhesión del país al Convenio de Kioto Revisado, sobre Simplificación y Armonización de los Regímenes Aduaneros (CKR), y la aprobacion próximamente del Acuerdo sobre Facilitación del Comercio de la OMC, (ministerial de Bali), tienden en a afianzar las mejores prácticas aduaneras en el país.

Desde que se implementen las preferencias regionales que establece el acuerdo EPA- CARIFORO, con el desarrollo de nuestra capacidad logística, estaremos en la mejor condición para convertirnos en la puerta de entrada al Caribe acogiéndonos al concepto de “Libre Circulación de Mercancías”, contenido en el artículo dieciocho de dicho acuerdo. De modo, que desde nuestros centros logísticos podrán ser el puerto de entrada al caribe y prestar todos los servicios de logística, tanto sobre la carga en tránsito internacional destinada a otros países del CARIFORO, como la destinada a nuestro país.

El país cuenta con las ventajas naturales y de infraestructura necesarias para retomar su rol histórico de ser el “Hub del Caribe”, por lo que debemos contribuir con la atracción de inversión extranjera directa y local, generando un clima favorable en el país que nos asegure nuestra participación en este mercado internacional de servicios.

Mi gestión en la Dirección General de Aduanas de la República Dominicana está consciente de que debe ser puente para la actividad logística y puerta en lo que concierne al control de nuestro comercio internacional, asumimos el compromiso con la facilitación del comercio, procurando no generar tiempos ni costos innecesarios a la actividad logística, sin menoscabar nuestros roles de control y recaudación.

Muchas Gracias…

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